El entrenador de la Escuela de Fútbol de la Comuna de Timbúes, Humberto Pagiola, realizó un balance positivo de lo que fue la temporada 2025, destacando el crecimiento sostenido de la escuelita, el trabajo formativo diario y el fuerte compromiso educativo tanto con los jugadores como con las familias.
“Fue otro año más en el fútbol y el balance es positivo. Lamentablemente fue un año muy lluvioso y los chicos se perdieron muchos partidos, lo que complicó la reprogramación, pero en líneas generales la escuelita de Timbúes sigue creciendo”, señaló Pagiola, quien remarcó la importancia de evaluar errores y proyectar mejoras junto al cuerpo técnico.
En cuanto a la cantidad de participantes, el entrenador explicó que al inicio del año se inscribieron alrededor de 300 chicos y que la temporada finalizó con casi 200 jugadores activos. “En Timbúes hay muchas actividades deportivas y los chicos van buscando su camino. Nosotros recibimos a todos, y si alguno se va y vuelve a los meses, se lo reinserta como si nunca se hubiese ido”, destacó.
Pagiola puso especial énfasis en el rol educativo del fútbol infantil y en el trabajo con los padres. “Nuestra misión como técnicos es educar a los chicos y también a los papás. Muchos son nuevos en este mundo y hay que explicarles de qué se trata el fútbol infantil, que no es solo ganar, sino aprender el camino”, expresó.

En ese sentido, remarcó que el verdadero triunfo está en la inclusión, el aprendizaje cotidiano y las experiencias que viven los chicos dentro de la cancha. “Aprender a ser titular o suplente, entrar y salir, caerse, llorar, reírse. Todo eso también es formación para la vida. Prepararse para ser buenas personas, buenos alumnos y ciudadanos está al alcance de todos”, afirmó.
Finalmente, Pagiola valoró la gran jornada de cierre de la temporada deportiva de la Comuna de Timbúes, realizada en la Plaza del Carmen. “Fue una fiesta hermosa. Hicimos fútbol callejero, los chicos jugaron libres, mezclados, sin peleas ni gritos. Incluso se sumaron chicos que no juegan en ningún club y los incluimos. Eso es el espíritu del fútbol infantil”, concluyó.
Con la mirada puesta en el 2026, el referente del fútbol formativo local ratificó su compromiso con seguir fortaleciendo un espacio que prioriza la educación, la inclusión y la pasión por el deporte.