El club Santa Catalina dio un importante paso en su crecimiento institucional con la construcción de un gimnasio destinado a sus jugadores, una obra realizada íntegramente con fondos propios.
El presidente de la institución, Carlos Pgliacampo, destacó el esfuerzo colectivo que permitió concretar el proyecto. Según explicó, la financiación se logró a través de diversas actividades organizadas por el club, como bingos, matinés y fiestas retro, entre otras iniciativas solidarias.
“Fue todo con fondos del club. Se hicieron varios eventos para recaudar y, aunque no fue una obra barata, pudimos llevarla a cabo”, señaló el dirigente.
El nuevo espacio, que ya se encuentra finalizado, representa una apuesta clara por el desarrollo deportivo de los jóvenes. Desde la dirigencia remarcaron que, si bien existían otras necesidades de infraestructura —como una tribuna o una sala de prensa—, se priorizó el bienestar y la formación de los jugadores.
“Creíamos que el beneficio tenía que ser primero para los chicos. Para el resto ya va a haber tiempo”, afirmó Pgliacampo.
